viernes, 18 de julio de 2014

Carlos Patiño (1600-1675)

Carlos Patiño. *Santa María del Campo Rus (Cuenca),  9-X-1600 † Madrid, 5-IX-1675. Compositor.

Carlos Patiño nació en Santa María del Campo Rus, actual provincia de Cuenca. Fue bautizado el 9 de octubre de 1600 y era el tercer hijo de Pedro Gallego Patiño e Inés Ramírez de Chaves. En junio de 1612 fue recibido como seise de la catedral de Sevilla. En esa época el maestro de capilla de la catedral hispalense era Alonso Lobo (1555-1617)[1]. A comienzos de 1617, con un Alonso Lobo anciano que moriría en abril de ese año, se hizo cargo de la capilla de música de la catedral de Sevilla el carmelita portugués Fray Francisco de Santiago (ca. 1578-1644). Puede decirse que Alonso Lobo y Francisco de Santiago fueron los maestros que iniciaron al joven Patiño en el arte de la composición.

El 25 de enero de 1622 Patiño contrajo matrimonio con Laura María de Vargas Tejeda Lozano[2]. En enero de 1623 fue nombrado maestro de canto de órgano del Sagrario de la catedral de Sevilla[3]. En junio de 1623 nació su hijo Pedro Félix y en enero de 1625 nació otro hijo, bautizado con el nombre de Juan. Su esposa murió poco después del parto de su segundo hijo y al poco tiempo falleció también el bebé, que fue enterrado el 9 de marzo. Después de enviudar, Patiño optó por iniciar la carrera eclesiástica, ya que el estado sacerdotal le permitiría obtener prebendas y beneficios. A comienzos de 1628 se presentó a las oposiciones del magisterio de capilla de la catedral de Salamanca. Estas oposiciones las ganó Francisco Martínez Díez, que era natural de Salamanca, aunque en la votación de méritos Patiño no quedó en mal lugar[4]. Patiño no regresó a Sevilla, dado que fue nombrado el 8 de marzo de 1628 maestro de capilla del Real Monasterio de la Encarnación, sustituyendo a Gabriel Díaz Bessón (ca. 1590-1638), que había sido nombrado maestro de capilla de la catedral de Córdoba. Como capellán de su majestad firmó la aprobación del Libro de misas, motetes, salmos, magníficas y otras cosas tocantes al culto divino (Madrid, 1628) del maestro de capilla de las Descalzas, Sebastián López de Velasco (1584-1659). El texto de Patiño es, en concreto, el siguiente:

     “Por mandado de V. A. he visto un libro de misas y motetes, salmos, magníficas y otras cosas tocantes al culto divino que ha compuesto el maestro Sebastián López de Velasco, maestro de capilla del real convento de las Descalças Franciscas desta Villa de Madrid, y no hallo en ellos cosa contra los buenos preceptos de la música, antes me parece que serán de mucho provecho para todas las iglesias donde los divinos oficios se celebraren con solemnidad y devoción, así porque el arte y gracia con que el autor los compuso satisfagan igualmente a los entendidos de esta facultad y a los devotos, como por haber muy pocos deste género en el reino. En el Real Convento de la Encarnación de Madrid, a 12 de Julio de 16128 años. Carlos Patiño, Capellán de su Majestad”[5].
Tras jubilarse Mateo Romero o “maestro Capitán” (ca. 1575-1647), se nombró en 1634 a Patiño como nuevo maestro de la Real Capilla. Las relaciones entre Romero y Patiño no fueron buenas. Tal circunstancia era conocida en su época y Francisco de Santiago, el que había sido maestro de Patiño en Sevilla, se lo comentó por carta al duque de Braganza don Juan, futuro Juan IV de Portugal[6]. El propio Patiño llegó a hablar de ello en una carta enviada al duque Juan en 1638. En esta carta Patiño afirma de Mateo Romero que:
“tiniendo [sic] yo el puesto que tengo [el magisterio de la Real Capilla] y habiéndome Nuestro Señor puesto en él no con otro medio o favor que el de mis trabajos y estudios, unas veces me niega lo que tampoco confiesa a su maestro Felipe Rogier, otras veces, que me quiere honrar mucho, dice que sé tanta música como él, pero que no acabo de dejar algunos malos resabios que deprendí al principio de mis estudios, siendo así que desde que comencé a estudiar hasta ahora nunca he tenido en ellos otro dechado que a Felipe, y de esta doctrina y parecer no me apartará su sola fuga, porque a mí, como a V. Ex.ª, nunca la he visto suya que me parezca cabalmente buena”[7].
Además de maestro de la Real Capilla, Patiño desempeñó también el papel de vicemaestro y rector de los niños cantorcicos, hasta que en 1653, tras una visita de Pedro de Velasco, decidió jubilarse de estos cargos. En esta visita se denunció que la familia de Patiño se había adueñado del colegio, dejando a los colegiales tan solo dos o tres aposentos “donde apenas hay capacidad para las camas en que duermen de dos en dos”[8]. También se juzgó negativamente que el maestro de latín no viviese en el colegio, lo que provocaba el poco conocimiento de gramática que mostraban los niños, o que no hubiese un teniente de la capilla para que les diese a los cantorcicos lecciones de música[9]. Patiño fue sustituido por un rector letrado y por el maestro de música Diego Pontac (1603-1654)[10]. La temprana muerte de Pontac en 1654 hizo que Patiño se encargara de la enseñanza de música del colegio hasta 1660. Este año Patiño llegó a pedir la jubilación del magisterio de la Real Capilla, petición a la que no accedió Felipe IV, dado que se hallaba “con satisfacción y agrado de su ciencia en la música”. Para ayudarle en la dirección de la capilla, se nombró teniente de la misma a Francisco de Escalada (+1680), que había sido maestro de capilla de la catedral de León[11].

Parece que hacia 1665 Patiño, aquejado de perlesía o parálisis, dejó de componer. En un memorial escrito por Francisco de Escalada días después de la muerte de Patiño, ocurrida en 1675, pidió para sí el magisterio de la Real Capilla, argumentando que “por haberle dado un accidente al Maestro Patiño, de que se hallaba impedido, quedó [él] gobernando y rigiendo la dicha capilla por espacio de diez años [de 1665 a 1675], cumpliendo enteramente con la obligación de maestro de capilla, sin faltar a la de teniente, haciendo las fiestas de Navidad, Reyes, Corpus y demás que se ofrecen entre año”[12]. Ya el 10 de junio de 1671 Escalada pidió “doscientos reales de renta” por suplir “la falta del M[aestr]o Patiño, así en la composición de Villancicos como en los tonos que se ofrecen para las 40 horas”[13]. Y dos días después Juan Hidalgo presentó un memorial parecido argumentando que, además de tocar su instrumento (que era el arpa), tenía el “trabajo continuo de componer tonos para las 40 horas y otras festividades de la Capilla”[14]

Murió Patiño en Madrid el 5 de septiembre de 1675.  Se ha conservado su testamento, que está firmado el 15 de agosto de 1675[15]. Al haber muerto en 1664 su único hijo, Pedro Félix, quedó como uno de los herederos su sobrino, criado y copista Francisco Lizondo (o Elizondo), del que hablaremos más adelante. En el testamento Patiño pidió que se entregasen a la Real Capilla sus papeles de música y que un conjunto de obras se llevasen a la librería de manuscritos de El Escorial:

“Item es mi voluntad que todos los papeles de música latín y romance que yo he compuesto sirvan a su Magd. con ellos en su Real Capilla para que sus efetos se entreguen a quien el Illmº Patriarca mandare, excepto dichos partidos que tengo hechos para su Magd. que dio orden, porque esto es mi voluntad: que con orden del dicho Illmº Patriarca se lleven a la librería de manoescriptos que hay en el Real Convento del Escurial para que allí se guarden y no se puedan sacar jamás originalmente, sino sacar copias dellos”[16].



[1] Danièle Becker: Las obras humanas de Carlos Patiño, Instituto de Música religiosa de la Diputación Provincial de Cuenca, Cuenca (1987), p. 16.
[2] Daniéle Becker: Las obras humanas…, p. 18.
[3] Daniéle Becker: Las obras humanas…, p. 19.
[4] Danièle Becker: Las obras humanas…, p. 20.
[5] Un ejemplar de esta edición se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid, M/366-M/373.
[6] Danièle Becker: Las obras humanas…, p. 22.
[7] Se conservan dos cartas de Patiño dirigidas al duque don Juan, que han sido publicadas por Lothar Siemens: “Dos cartas del maestro Carlos Patiño al duque de Braganza (1634-1648)”, Revista de Musicología, IX, 1 (1986), pp. 253-262. Carlos Patiño pudo conocer la música de Felipe Rogier ya en Sevilla gracias a su maestro Francisco de Santiago. En las actas capitulares de la catedral hispalense del 30 de mayo de 1618 se dice que Francisco de Santiago presentó el libro de motetes de Rogier “que un discípulo suyo [se trata de Géry de Ghersem] hizo imprimir y encuadernar en Nápoles para imbiar al Cabildo” (AC Año 1600, f. 45 r, citado por Juan María Suárez Martos: “El archivo musical de la catedral de Sevilla en 1724: Génesis y pervivencia de libros manuales y de facistol”, Musicalia, Revista del Conservatorio Superior de Música “Rafael Orozco” de Córdoba, Nº 5, 2007, p. 19).
[8] Danièle Becker: Las obras humanas…, p. 70.
[9] Danièle Becker: Las obras humanas…, p. 68.
[10] Danièle Becker: Las obras humanas…, p. 24.
[11] Danièle Becker: Las obras humanas…, p. 28.
[12] Danièle Becker: Las obras humanas…, p. 39.
[13] Danièle Becker: Las obras humanas…, p. 77.
[14] Danièle Becker: Las obras humanas…, p. 77.
[15] Archivo de protocolos de Madrid, Escribano Juan García Blanco, protocolo 9285, fols. 804-809.
[16] Danièle Becker: Las obras humanas…, p. 81.

Extraído de la introducción de:

Patiño, Carlos: Vísperas a 12, ed. crítica de Raúl Angulo, Fundación Gustavo Bueno, Santo Domingo de la Calzada (2014).

domingo, 16 de febrero de 2014

Juan Hidalgo Polanco (1614-1685)

Juan Hidalgo Polanco. *Madrid,  28-IX-1614 † Madrid, 31-III-1685. Compositor y arpista.

Juan Hidalgo Polanco nació en Madrid el 28 de septiembre de 1614, bautizándose en la parroquia de San Ginés, de la que sus padres eran vecinos. Fue miembro de una familia de violeros (constructores de instrumentos de cuerda como guitarras y arpas). Su padre fue el violero Antonio Hidalgo y su madre, Francisca de Polanco, era hija del violero Juan de Polanco. En 1633, antes de cumplir los 20 años, fue nombrado oficialmente arpista y claviarpista de la Capilla Real, si bien ya debía desempeñar este cargo desde 1630 o 1631, ya que en un documento de 1640 se informa de lo siguiente: “Juan Hidalgo, músico de arpa y claviarpa de la Real Capilla de V. M. dice que ha nueve años que sirve con ambos instrumentos”[1].

 El 19 de noviembre de 1638 fue nombrado, después de que lo solicitase, Familiar del Santo Oficio, y el 23 de febrero de 1640 se convirtió en Notario de la Santa Inquisición[2]. Por un documento de 1671 sabemos que Juan Hidalgo se encargó de la música de los espectáculos teatrales de la corte al menos desde 1645. En este documento se le describe como “maestro de toda la Real Cámara, así en Palacio y Buen Retiro, como en todas las jornadas”[3]. Juan Hidalgo estuvo muy bien considerado en la corte y gozó de altos emolumentos. Así, en 1655 se le concedió una renta anual de 200 ducados sobre el arzobispado de Sevilla, y en 1668 “200 ducados de aumento sobre las mesadas eclesiásticas”. En 1673 Juan Hidalgo solicitó “una ración ordinaria” alegando que llevaba 44 años de servicio y que, como era casado, no podía obtener renta eclesiástica. El duque del infantado se mostró favorable a esta solicitud “por su suficiencia y por ser único en la facultad de la música”[4]. En 1677 el Patriarca de Indias, Antonio Manrique, en su proyecto de reforma de la Real Capilla para reducir gastos, informó al Rey que Hidalgo recibía 400 ducados adicionales de la Casa de Castilla, pero como “es de superior habilitad, y ha merecido los mayores honores de SS.MM. en todos los tiempos (…) no parece se le rebaje nada de cuanto goza”[5]. Según Varey y Shergold, el salario total de Hidalgo alcanzaba un total de 15.123 reales anuales[6].

Como responsable de la música de las representaciones palaciegas, Hidalgo se hizo cargo de la parte musical de numerosas comedias mitológicas y zarzuelas, como la zarzuela Los celos hacen estrellas (1672), escrita por Juan Vélez de Guevara, la comedia mitológica Ni Amor se libra de amor (1662), escrita por Pedro Calderón de la Barca, o la comedia mitológica, esta vez totalmente cantada, Celos aun del aire matan (¿1660?), escrita también por Calderón de la Barca. Como maestro de la música de cámara de Palacio, Hidalgo compuso tonos humanos. Y finalmente, como miembro de la Real Capilla, compuso tonos a lo divino, especialmente para la celebración eucarística mensual de las Cuarenta Horas.

Juan Hidalgo, “músico de Cámara de S. M. y de la Real Capilla, Familiar y Notario de Santo Oficio de la Inquisición”, testó el 3 de febrero de 1678, dejando como heredera principal a su mujer, Francisca de Paula Abaunza, ya que su único hijo, Juan Hidalgo Abaunza, había muerto en 1669. También dispuso que sus bienes se destinasen para “vestir sacerdotes pobres y dar limosnas”[7].

Juan Hidalgo murió en 1685, siendo enterrado el 31 de marzo en la capilla de Nuestra Señora de los Remedios de la parroquia de San Ginés. Su música era tan estimada que el rey ordenó a la viuda que entregase todas las composiciones de su difunto marido para que se guardasen. A pesar de ello, parece que la mayor parte de su obra se ha perdido, y la que ha llegado hasta nosotros, se halla muy dispersa en diversos archivos.



[1] Begoña Lolo: “Juan Hidalgo”, en Diccionario de la Música España e Hispanoamericana, Vol. 6, SGAE, Madrid (2000), pág. 283.
[2] J. E. Varey, N.D. Shergold, Jack Sage (eds.): Los celos hacen estrellas de Juan Vélez de Guevara, Támesis, Londres (1970), pág. xcviii.
[3] Begoña Lolo: “Juan Hidalgo”, pág. 283.
[4] J. E. Varey, N.D. Shergold, Jack Sage (eds.): Los celos hacen… pág. c.
[5] Ib.
[6] Ib.
[7] Ib.

Extraído de la introducción de:

Hidalgo, Juan: Obras sacras vol. 1, ed. crítica de Raúl Angulo, Fundación Gustavo Bueno, Santo Domingo de la Calzada (2014)

viernes, 26 de julio de 2013

Juan Bonet de Paredes (ca. 1647 - 1710)

Juan Bonet de Paredes. *Orihuela, ca. 1647 † Toledo, 25-II-1710. Compositor.

En 1680, cuando opositó sin éxito al magisterio de la catedral de Palencia, estaba ejerciendo de maestro de capilla en la Colegiata de Santa María del Mercado de Berlanga de Duero (Soria). Cuando el Cabildo de la catedral de Ávila lo nombró maestro de capilla en 1682, Bonet de Paredes estaba residiendo en Madrid. En 1684 marchó a Segovia. Un año después, el Cabildo de la catedral le concedió una capellanía. Fue despedido en 1686 por un altercado con un canónigo de la catedral. En 1688 fue designado notario del Tribunal de la Inquisición de Toledo. En 1687 fue nombrado maestro de capilla en el convento de La Encarnación de Madrid. En 1691 pasó a ocupar el mismo cargo en el convento las Descalzas Reales de dicha ciudad. En noviembre de 1706 ocupó el magisterio de la catedral de Toledo, sucediendo a Pedro Ardanaz. Murió en Toledo en 1710. 

Su obra se conserva diseminada por numerosos archivos musicales. Francisco Valls cita alguna de sus obras en su tratado Mapa Armónico Práctico. Publicó una carta en 1694 titulada Responde Don Juan Bonet de Paredes, capellán de Su Magestad y maestro de la real capilla de las Señoras Descalzas, a una carta de un amigo de Zaragoza, que le pregunta si se puede, sin faltar a las reglas del arte de la música, glosar la prevención de la ligadura, en el que fallaba en contra de Sebastián Durón, por entonces organista de la Capilla Real, por la resolución de ciertas disonancias.
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Andrés Barea (ca. 1620 - 1680)

Andrés Barea. *España, ca. 1620. † Palencia, 20-IX-1680. Compositor.

En 1632 fue recibido en la catedral de Calahorra como niño de coro. En dicha catedral estuvo bajo la tutela del por entonces maestro de capilla, Jerónimo Vicente. Se sabe que su primer puesto de trabajo fue en la colegiata de San Miguel de Alfaro como maestro de capilla, aunque se desconoce la fecha de su nombramiento. 
En noviembre de 1641 fue designado maestro de capilla de la catedral de El Burgo de Osma. En 1646, tras desavenencias con el Cabildo de El Burgo de Osma, Barea marchó a Salamanca, donde fue recibido en la catedral como maestro de capilla. Curiosamente, el Cabildo de El Burgo de Osma le propuso en diversas ocasiones que volviera a ocupar el magisterio de la catedral, peticiones que Barea terminó declinando. 
Andrés Barea estuvo en Salamanca hasta 1653, año en que fue nombrado maestro de capilla de la catedral de Valladolid. Estuvo en el cargo poco tiempo, puesto que un año después marchó a Palencia para ocupar el magisterio de la catedral. Murió en dicha ciudad en 1680, arrastrando una achacosa salud al menos desde finales de 1660. Su obra, de la que se ha conservado muy pocos ejemplos, se encuentra en mayor parte en la catedral de Palencia.


lunes, 22 de julio de 2013

Andrés Algarabel y Arroyo (ca. 1690 - 1740)

Andrés Algarabel y Arroyo. *Medinaceli, ca. 1690. † Valladolid, 7-IX-1740. Compositor.

En 1721 muere Jerónimo de Carrión, maestro de capilla de la catedral de Segovia. Tras convocar oposiciones para el puesto, Andrés Algarabel y Arroyo es nombrado nuevo maestro de capilla, según los jueces, por haber "excedido en todo a los demás opositores en sus exámenes" [1]. Ese mismo año, el Cabildo de la  catedral de Segovia le da licencia para ordenarse de órdenes mayores. En 1723 intentó sin éxito ocupar el magisterio de la catedral de Santiago de Compostela, puesto que recayó finalmente en Pedro Rodrigo, hasta ese momento maestro de capilla de la catedral de Oviedo.
En marzo de 1731 es nombrado maestro de capilla de la catedral de Valladolid, puesto que ocupó hasta su muerte en dicha ciudad el 7 de septiembre de 1740.

[1] LÓPEZ-CALO, José, La música en la catedral de Segovia, Segovia: Diputación Provincial, 1989, vol. 2, pp. 175-176.

miércoles, 10 de julio de 2013

Manuel de Laguía (ca. 1780 - 1846)

Manuel de Laguía (*España, ca. 1780.  Madrid, 3-I-1846). Compositor y cantante.


Poco se conoce de este compositor. Se sabe que en septiembre de 1825 era maestro de capilla y organista de la Colegiata del Santo Sepulcro de Calatayud. En 1826 fue nombrado contralto de la catedral de El Burgo de Osma. En 1832 ocupó el puesto de maestro de capilla de la catedral de Segovia. Hacia 1834 dejó la plaza vacante. Según Saldoni, fue contralto de las Descalzas Reales de Madrid, ciudad en la que murió el 3 de enero de 1846 [1].



[1] SALDONI, Baltasar, Diccionario biográfico-bibliográfico de efemérides de músicos españoles, Madrid, 1868, p. 36. Saldoni dice también que fue alumno del Conservatorio de Madrid. 

Francisco Antonio Gutiérrez (ca. 1762 - 1828)

Francisco Antonio Gutiérrez. *León, ca. 1762. † Toledo, 11-XI-1828. Compositor. 

Fue colegial en la catedral de León, donde fue discípulo del entonces maestro de capilla de la catedral José Ramón Gargallo. En diciembre de 1781 murió Juan Montón y Mallén, maestro de capilla de la catedral de Segovia. El cabildo de la catedral nombró a Pedro Aranaz como sucesor, pero tras la declinación del compositor, se convocaron oposiciones para el puesto de maestro de capilla. Finalmente, en enero de 1783, el jurado (formado por Antonio Rodríguez de Hita y Antonio Mencía), junto con el cabildo, resolvieron nombrar a Francisco Antonio Gutiérrez maestro de capilla de la catedral de Segovia.
En 1793 abandonó Segovia para ocupar el puesto de maestro de capilla del real convento de La Encarnación de Madrid. En 1799 fue nombrado maestro de capilla de la catedral de Toledo, cargo que ocupó hasta su muerte en 1828.

Tradujo del italiano al español las siguientes obras de Antonio Eximeno: Del orígen y reglas de la música (Madrid, 1796) y Duda de D. Antonio Eximeno sobre el ensayo fundamental práctico de contrapunto del M.R.P.M. Fr. Juan Bautista Martini (Madrid, 1797).

Se conservan obras suyas en varias catedrales, como Segovia, Toledo, Valladolid, Segorbe o León, así como en los monasterios de El Escorial y Guadalupe. Las obras que compuso para La Encarnación se conservan probablemente en el monasterio de Montserrat, que alberga los fondos musicales de dicho convento.